domingo, 19 de octubre de 2014

Diseño y Economía

El diseño en la economía
En un mundo que entiende la lógica del mercado como un amplio espacio para la concreción de iniciativas innovadoras y de oportunidades por descubrir, el Diseño parece llamado a posicionar un vasto número de aspiraciones pendientes:
• la innovación tecnológica,
• el modelo educativo,
• el modo de hacer negocios,
• la identidad nacional.
Gran parte del desarrollo de la presente reunión del ICSID, junto con algunas (paradojalmente muy pocas) empresas y personalidades de gobierno, estuvo orientada a establecer enfáticamente la creación de valor como un rol estratégico determinante para el Diseño. Las múltiples y sutiles formas en que esto se construye, debido al efecto de la globalización y las tecnologías en las prácticas de negocios, emergen en el hilo conductor de varias de las presentaciones desarrolladas en el transcurso de este evento. Desde la desmaterialización de los substratos de trabajo, los mecanismos de enseñanza, la gestión simbólica que da lugar a los productos en la cultura de un pueblo hasta la consolidación de la cultura del servicio, se ven atravesadas invisiblemente por la noción de Diseño.
Es dicha invisibilidad la que está llamada a hacerse valorar en una autoconstrucción que demanda cada vez mejores, eficientes y creativos modelos de gestión. Es aquí donde innovación y emprendimiento son llamados a conformarse en algo más que clichés de moda en la jerga educativa y empresarial, pues se trata de un modo de tomar conciencia y actuar en conformidad ante el cual Latinoamérica ha sido más o menos refractaria, o por lo menos uy discretamente favorable por años.
El empuje de la globalización, la facilidad de acceso a nuevos mercados mundiales, la internacionalización de las economías, sus productos y servicios, pone en primera línea histórica al Diseño como una de las disciplinas relevantes en la invención de la cultura material y visual de cada lugar específico del mundo, y más que eso en la posibilidad de construir mundos globales con raíces en lo inmediato, lo que nos rodea.
Integrando lo material y lo inmaterial
1 Luigi Ferrara
Luigi Ferrara, Director de la Escuela de Diseño del George Brown College y Presidente de ICSID (Canadá) se refiere a la condición inmaterial de los objetos de Diseño. De cómo, a partir de la construcción en redes que permiten los softwares, se han instaurado modalidades nuevas en el acto de diseñar, las cuales obligan a tomar conciencia de una dimensión (la 4ª dimensión) que cruza lo económico y cultural.
El diseñador debe rematerializar estas relaciones en los planos de la producción y el consumo de sus diseños, entender los procesos implícitos en la representación que ocurre en esta diseminación en red de los procesos de
Diseño.
Se mencionan la abstracción, transfiguración y la escala (escalabilidad) que en la industria entrega la opción de impactar produciendo para el consumo de cada cultura, dejando lugar para la identidad, la diferenciación. "Ser diferentes es mejor que ser perfectos". Diseño debe integrarse consigo mismo, interrelacionarse para enfrentar retos complejos como lo empiezan a hacer ICSID con ICOGRADA, pues diseñar el mundo requiere un pensamiento integrador, que capte el sentido de cada cultura. Es posible cambiar el mundo mediante el Diseño ¿es posible?.
Gonzalo Castillo
Gonzalo Castillo, Presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Diseño QVID (Chile) toma la situación del Diseño nacional, ante una globalización que no debiera ser nociva en si, describiendo amenazas que pasan la cuenta a las promesas incumplidas por la internacionalización de los capitales: la distribución de la riqueza, la desigualdad en la participación del comercio mundial, los proteccionismos de los grandes, las transnacionales que se apoderan de las subsidiarias. Nuestras debilidades: la idiosincrasia que se manifiesta en inmovilidad social, en el acceso elítico a la educación, en nuestra identidad disociada y en crisis permanente. El Diseño como actividad productiva se ve deficitaria, no está aportando todo lo necesario al sector exportador, carece de metodologías adecuadas que fomenten el conocimiento, el flujo de información y la incorporación
industrial del Diseño a las actividades económicas.
Los diseñadores ganan poco pues están mal evaluados, apenas superando a Educadores de Párvulos y Profesores Básicos en el promedio de rentas (El Mercurio, enero 2005). Sin embargo el momento histórico presente parece jugar de lado de los diseñadores, nuestro país está altamente conectado, hay experticia y talento en diversos ámbitos relevantes para el comercio internacional, somos un país de cultura exportadora y cuya economía revela estabilidad.

La invitación es tomar estas oportunidades como fortalezas a explorar y desarrollar

Fuente:
http://www.buenastareas.com/ensayos/El-Dise%C3%B1o-y-La-Economia/104363.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario